Las causas de los movimientos migratorios siguen y seguirán siendo el resultado de las desigualdades económicas entre el norte y el sur.


La riqueza mal repartida, las terribles guerras, el cambio climático, propicia que muchas personas tengan que abandonar su hogar, si lo tienen, para aventurarse a buscar una vida mejor, pagando por ese viaje en muchas ocasiones con su propia vida.


Gente anónima que no tiene más horizonte que venir a morir al mar o si llegan a conseguirlo, ser los más parias del lugar a donde lleguen. Gente que tenía una vida y una  familia de la cual se despedirían antes de partir en busca de algo mejor para ellos y los suyos.


La sinrazón de los seres humanos legales y los no legales. La sinrazón de las fronteras. La sinrazón de los colores.
La corriente migratoria por mar desde África hacia Canarias comienza en el año 1994, llegando a las islas de Lanzarote y Fuerteventura las primeras pateras, incrementando progresivamente el número de éstas y de cayucos a todas las Islas Canarias en los años sucesivos.


Según los datos de la delegación del gobierno en Canarias, de la subdirección general de relaciones internacionales del ministerio del interior, del CNI (Centro nacional de inteligencia) o de las ONG´s, y aunque los datos varían, coinciden en que son miles los muertos y desaparecidos en el corredor marítimo entre Canarias y África.


Algunas ONG´s hablan incluso que por cada tres inmigrantes que llegan a tierra, uno muere en el agua.


Este reportaje fue realizado entre las islas de Fuerteventura y Lanzarote en el año 2004  y sólo pretende mostrar una realidad, una historia que carece de nombres, colores y fronteras (Internet).
Esta historia, mínima, es un recuerdo a cada una de las personas que salen fotografiadas en este reportaje.

 

 

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